Opinión

Fecha: Martes, 22 Enero, 2019 - 00:00

Cómo será el 2019

El 1 de enero de 2019 dediqué la tarde a ver un programa que emite el canal ruso RT sobre el mundo de las finanzas, incomprensible para la mayoría de los que vivimos en la tierra.
Lo conduce una pareja. Él, fundador de las criptomonedas (biscoin), ella con mucho conocimiento de cómo se mueve ese mundo, lo curioso es que son norteamericanos y lo transmiten desde Estados Unidos para la TV rusa.
En cada programa diario invitan a un economista, todos especialistas financieros.
De manera que te llevan a bucear por océanos de monedas y terminas más confundido que antes.
La pregunta es: ¿existe ese mundo? Sí, existe.
¿Qué importancia tiene para los pueblos saber si la moneda de reserva del mundo seguirá siendo el dólar, qué papel juega en ese mundo el oro, o si el biscoin subirá o bajará en el 2019?
Existe en todos ellos un tácito convencimiento que el sistema monetario actual está en crisis. El punto es que no dan respuestas y mucho menos soluciones.
Ese mundo financiero que se basa en la economía, admite que ya no es patrimonio de Estados Unidos.
Por otro lado, el país del norte le pidió a China que evalúe el yuan, pues ningún país -incluyendo a Estados Unidos- es capaz de competir con China.
Y si ese país se propone duplicar la productividad (PBI), nadie puede impedírselo, salvo una guerra mundial, que comenzaría entre China y Estados Unidos.
China tiene amplias ventajas, tiene un solo gobierno, lo dirige un solo partido político y, si bien las enormes empresas que tiene se manejan sobre bases capitalistas, están sujetas a un partido y gobierno que las controla.
El sistema económico chino supera al de Estados Unidos. La duda pasa por saber cuánto tiempo y cómo reaccionarán las grandes empresas capitalistas del mundo para que lo admitan y acepten que es inevitable un nuevo orden económico mundial. Y cómo será la nueva economía y su mundo financiero.
La coexistencia de esos dos sistemas, yo diría que es imposible.
¿Cómo se puede llegar a un punto en que ambas convivan? Solo es posible si el mundo capitalista en crisis cambia su sistema y acepta una regulación (equilibrio económico). En la práctica solo veo un nuevo orden económico mundial en el que los gobiernos cambien de burguesías capitalistas a gobiernos populares, es decir, en donde estén contempladas las necesidades de los pueblos o si lo quieren, de la humanidad.
El poderío en armamentos no modifica la crisis estructural del sistema capitalista, lo racional se irá imponiendo como un paso en la evolución del hombre hacia formas superiores de vida.

Autor: Por Aron Berstein