MIRADAS Cine

Fecha: Martes, 5 Diciembre, 2017 - 00:00

Buen fin y mejor principio

Una ojeada a los estrenos cinematográficos de lo que resta del año y la temporada estiva.

El título parafrasea el de una obra de Shakespeare, que en referencia a la cartelera de cine local y nacional de las salas comerciales de aquí a marzo queda como una expresión de deseo.
Hay una contradicción ineludible en que por estos sures sea temporada baja -las últimas semanas de noviembre las salas estuvieron casi desiertas- y alta en Estados Unidos, donde se “corta el bacalao” cinematográficamente hablando.
Allí y en todo el hemisferio norte, los estrenos fuertes se guardan para las vacaciones de Navidad, que abarcan hasta Año Nuevo.
De hecho, la mayoría de esos films tienen marco nevado y adornado con guirnaldas luminosas -recordemos las primeras entregas de Duro de Matar al son de villancicos tradicionales- y las comedias y dramedias con tramas tiernas y bien intencionadas que constituyen un subgénero con clásicos como Qué bello es vivir (Frank Capra; 1946), pasando por las incontables versiones inspiradas en el Cuento de Navidad de Dickens o curiosidades más o menos transgresoras como Un Santa no tan santo (Terry Zwigoff, 2003).
En el pasado en Argentina no se estrenaba casi nada importante durante el verano, pero en el presente los estrenos grandes y medianos son simultáneos para aprovechar el efecto viral y planetario de la publicidad en las redes -con raras excepciones de mercados cerrados o censurados como el chino o el de los países árabes- y también para prevenir -lo que se pueda- el pirateo.
Por supuesto, algunos tanques o alguna sorpresa mueven un poco las boleterías locales y hasta provocan un “efecto derrame” en los complejos multisala, aunque esto último se va dando menos por la venta de entradas online.
Este diciembre domina -por expectativas creadas por los productores y las varias generaciones de seguidores que ha conseguido la franquicia- la nueva entrega de la saga espacial Star Wars.
Episodio VIII: El último Jedi llegará con el usual bombo y platillo el jueves 14 y será el tanque que despida el 2017.
La dirección recayó en Rian Johnson, que llegó a la franquicia con dos largometrajes no demasiado destacados en su haber, algo que los productores parecen preferir a figuras más caras y menos maleables como J. J. Abrams, que relanzó esta última trilogía de la saga, aunque se sabe que habrá muchísimos spin offs para seguir sacándole jugo.
Los espectadores esperan ver a los nuevos protagonistas Rey y Finn, al nuevo villano Kylo Ren y especialmente la vuelta de Luke Skywalker, interpretado por Mark Hamill.
Habrá otros estrenos en diciembre, pero serán saldos y retazos con toques navideños como el de La estrella de Belén (Timothy Reckart; 2017), una animación sobre el nacimiento de Jesús contada desde el punto de vista de los animalitos del pesebre o terror como el de Jeeper Creepers 3 (Victor Salva; 2017), con otro ataque de los bichos del título.
Después empezarán a desfilar algunas de las candidatas a los Oscar -por el mismo asuntejo de la publicidad global-, que desde hace unos años vienen con yapa, ya que primero se anuncian las precandidaturas por países, a mediados de enero las candidaturas a todas las categorías y a finales de febrero o principio de marzo la premiación propiamente dicha.
Una oferta más nutrida de lo que el público demanda, a la que los distribuidores y exhibidores locales suman animaciones y terror porque suelen funcionar, sin importar demasiado su procedencia o el monto de su presupuesto.
El año nuevo comenzará con Jumanji (Jake Kazdan; 2018), una remake de esas que pueden calificarse como innecesarias porque la original no ha quedado desactualizada-, con Jake Black en un protagónico que le sentará bien, aunque no haga olvidar el de Robin Williams.
Después irán desfilando la animación Olé! El viaje de Ferdinand (Carlos Saldaha; 2018), sobre un toro buenazo que quiere volver a su casa.
Conocido por los lectores del cuento infantil en que se inspira y para quienes vieron Un sueño posible (John Lee Hancock; 2009).
Wonder Wheel, drama de Woody Allen con un trasfondo mafioso ambientado en los años 50, protagonizado por Kate Winslet y Justin Timberlake.
El primer estreno argentino será 27: El club de los malditos de Nicanor Loretti -director de Kryptonita (2015)-, con Sofía Gala como una fan que graba con su celular el asesinato de su rockero favorito.
La primera animación “latina” de Pixar, Coco (Lee Unkrich; 2018), sobre un niño que se atreve a ir hasta la Tierra de los Muertos en su afán de convertirse en músico.
Las grietas de Jara (Nicolás Gil Lavedra; 2018) versión de la novela homónima de Claudia Piñeiro, con Joaquín Furriel y Oscar Martínez como antagonistas.
El Post, donde Meryl Streep y Tom Hanks forman trio con Steven Spielberg para contar cómo los periodistas del Washington Post intentaron desenmascarar manejos gubernamentales durante tres décadas.
El ángel, del director Luis Ortega, sobre la trayectoria terrorífica del asesino serial Carlos Robledo Puch.
Pájaro loco: La película (Alex Zamm; 2018), una comedia familiar entre animación y live action que podría devolver su fama a Loquillo.
Las horas más oscuras (Joe Wright; 2018), con Gary Oldman como un Winston Churchill contrariado ante la posibilidad de tener que hacer un acuerdo con Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
La forma del agua (2017) Guillermo del Toro reincidiendo en el género fantástico para reflejar un experimento secreto durante la Guerra Fría y Los olvidados (Luciano, Nicolás Onetti; 2017), trama de terror ambientada en el rodaje de un documental sobre Epecuén.
Algunos de los títulos, que tendrán que superar la competencia del sol y el aire libre.

Autor: Silvana Angelicchio