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Fecha: Lunes, 24 Agosto, 2015 - 12:13

Biblioteca informatizada

Con 30 mil páginas digitalizadas puestas a la consulta del público y un proceso de informatización del préstamo en avanzado estado, la Biblioteca Popular Rivadavia avanza sobre sus 133 años de servicio.

“La Biblioteca Nacional de Maestros otorgó un subsidio para desarrollar el proyecto de digitalización de revistas antiguas y guías comerciales de Bahía Blanca. Se digitalizaron 30 mil páginas, las revistas habían sido encuadernadas y están en buen estado”, cuenta Norma Bisignano, directora de la institución. “Este material se consulta mucho por la historia de la ciudad, por la parte comercial, por los datos que puedan venir de distintas asociaciones”. Para hacer un trabajo de digitalización correspondía desencuadernarlas para tomar por fotograma “para que no haya ningún tipo de sombra y se garantice la resolución, pero como hacía muy pocos años que se habían encuadernado consideramos que no tenía sentido desencuadernarlas porque después no se iba a volver a recuperar ese material”. Aunque hoy el trabajo esté finalizado, el proceso fue largo y complejo. “No había quien hiciera esa tarea de digitalización, finalmente, después de pedir muchos presupuestos, muchos superaban ampliamente el subsidio que nos habían otorgado. Cuando ya creíamos que no íbamos a realizar el trabajo conseguimos y hablamos con Sergio García Pedroche, que es fotógrafo profesional, con muy buenos equipos y con experiencia para hacer este tipo de tarea. Lo hizo respetando el subsidio, después se ofreció, donó su trabajo para digitalizar el libro de actas Nª 1, que estaba bastante deteriorado porque es el que más se usa, cuando hay que hacer un trámite es el que se consulta”.

Esfuerzos y progresos
El material de la biblioteca es único, por eso “se lo consideró para la declaratoria de patrimonio cultural de la Nación. Había que ser muy cuidadoso con el mismo. La Biblioteca Nacional de Maestros hubiera preferido que una vez digitalizadas las revistas, el material se liberara y se pusiese a disposición en internet. Consideramos que como biblioteca popular necesitamos que los investigadores y usuarios vengan a la biblioteca, entonces se utilizó un software libre y se pensó el préstamo como para que el usuario pueda acceder a la información con muy buena resolución, se aplicó el sistema USR para que puedan copiar la información, pero hay una instancia para impedir que se copie la revista completa, para garantizar la preservación del material original, quien consulta la revista impresa no tiene tiempo de llevarse, hace tiempo que no se prestan las revistas que están encuadernadas para fotocopiar. Lo pensamos de esa manera, por un lado es contradictorio porque si se digitaliza el material lo ideal es liberar esa información. Y por otro lado, cuando se firmó el convenio con la Biblioteca Nacional fue muy precisa respecto que hay que tener mucho control sobre el derecho de autor, muchas de estas revistas cuentan con herederos y por eso, lo resguardamos”.
La actividad que llegó a feliz término en estos días se puede consultar en la computadora puesta ad hoc en la hemeroteca. “A su vez, para la implementación de la consulta, Gonzalo Faramiñan, un colaborador autodidacta”. El trabajo realizado se expuso en “III Encuentro de Referentes del programa BERA de las regiones Centro, Cuyo y Patagonia”, en el mes de noviembre pasado, “se sorprendieron como le habíamos encontrado la vuelta para poder prestar, que el usuario copie pero restringir la copia de la totalidad de los documentos”.

Libros accesibles
Una de las novedades respecto a los préstamos de libros es que también fue informatizado, el sistema se puso en vigencia la semana pasada. “Esta es la última etapa de lo que comenzó en el 2004, que primero se logró la digitalización del catálogo, que se habilitó en julio de 2008. La informatización del préstamo se complicó mucho, recibimos el asesoramiento de la Biblioteca Central de la Universidad del Sur, pero el programa que ellos tienen es para universidades, tuvimos que adaptar ese sistema”.
El registro informatizado del préstamo implicó la integración del padrón de socios que lleva adelante la administración de la institución junto al módulo de circulación, que constituye el sistema de préstamos. Además, se requirió la adquisición de otros materiales digitales, que fueron adquiridos con subsidios anteriores. Los carnets de los socios fueron actualizados con la colocación de un código de barras, como así también se destinaron códigos de barras para los libros. “Los primeros que se colocaron fueron de la Biblioteca Pedagógica que tenemos en guarda, después continuamos por los que están en sala infantil y sala juvenil, y ya está muy avanzada la tarea de colocación de los códigos de barra en cada uno de los libros del depósito, estamos hablando de más de 150 mil volúmenes”. Según Bisignano, “llevó mucho más tiempo, mucho más de lo que hubiéramos querido pero con muy poco personal, capacitado y que el mismo se fue capacitando. Siempre partimos de la escasez de recursos humanos, por eso, destaco mucho la buena predisposición del personal que realizan múltiples tareas y se capacitan para hacerlo”.

Autor: Redacción EcoDias