UNIDAD CIUDADANA Política

Fecha: Martes, 27 Junio, 2017 - 00:00

Ayudar, Construir, Organizar, Movilizar

La ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a encabezar un acto político, en este caso en la cancha de Arsenal, en la presentación de Unidad Ciudadana. Con historias de personas a las cuales el gobierno macrista neoliberal desorganizó sus vidas y economía ajuste de por medio, mostró alguno de los objetivos: representar los intereses de mujeres de carne y hueso y la necesidad de poner un límite al gobierno en las próximas elecciones. Compartimos su discurso.

“Sé lo que está pasando y ustedes también lo saben. No vengo a contarles nada que no sepan, porque hoy no hay ningún argentino que no conozca a algún amigo, pariente, vecino, conocido, o él mismo que no haya tenido o no tenga problemas de trabajo.
Nuevamente ha caído sobre nuestro país ese fantasma del desempleo, de la flexibilización laboral, de los bajos salarios, que durante tantos años habíamos sufrido. Pero ahora, además, precios por las nubes, tarifas de servicios impagables. Y bueno, ayer nos desayunamos con la última: además de la deuda de casi 100.000 millones de dólares que han contraído en este apenas año y medio, nos quieren dar 100 años más de deuda, ¡100 años más de deuda!
Gastemos las energías no en insultos, no en agravios: pongamos energía en organizar y movilizar a los ciudadanos y las ciudadanas. El insulto y el agravio déjenselo a ellos, nosotros organicemos a nuestros compatriotas, a nuestras mujeres, a nuestros jóvenes, a nuestros mayores. Tenemos que organizarnos porque además de los precios, de las tarifas, del desempleo, de la deuda, recién a la entrada, jubilados de centros de jubilados con sus remedios y tratamientos que ya no están… No voy a contarles nada que ustedes no sepan, pero entonces creo que lo importante es canalizar esta fuerza, esta decisión ciudadana, en organizar a la sociedad.
Por eso convoco y los convoco a la unidad ciudadana, a la unidad de todos los argentinos y de todas las argentinas. Porque estoy convencida de que esta etapa histórica de agresión neoliberal a todos los estamentos de la sociedad no es una cuestión de partidos políticos. Se los digo sinceramente, y se los vengo diciendo hace tiempo, me lo han escuchado desde el año pasado; lo veo y lo siento.
Seguramente ustedes en su barrio, en su colegio, en su trabajo tienen hombres y mujeres que son por ahí de otra idea política, pero yo me pregunto: cuando van al supermercado ¿a alguno le cobran más barato porque es de un partido o de otro? Yo les pregunto: cuando les llegan las facturas delirantes de luz, de agua, de gas, ¿vienen con un escudito de la UCR, del PJ o del PC? No, vienen con un escudito de Edenor, de Edesur y de todos esos que ya sabemos quiénes son. Los telegramas de despidos o las suspensiones en las fábricas no son “voy a suspender o despedir a los de un partido y no a los del otro”. Los despidos vienen con nombres y apellidos de hombre y mujeres de carne y hueso.
Y de eso se trata Unidad Ciudadana, de representar los intereses de mujeres de carne y hueso.
Miren, yo he tenido en mi vida todos los honores y todos los cargos que me dieron ustedes -porque ninguno se lo arrebaté a nadie, todos los cargos los he tenido gracias a ustedes-. Vengo ahora a sumarme como una más, a poner el cuerpo, la cabeza y el corazón. Vengo a sumar. Vengo a sumarme a este espacio, porque en serio esta preocupación, esta indignación, esta tristeza que también recorre a la sociedad me conmueve.
No me parece justo que estemos sufriendo, no me parece justo que nos hayan desorganizado la vida. Siento que le han desorganizado la vida a la sociedad. La gente tenía la vida organizada, podía planificar, tenía su sueldo, sabía lo que podía gastar, sabía lo que podía ahorrar, sabía cuánto le iba a sobrar para las vacaciones, para la cuota del auto, cuánto juntaba para los ladrillos o el cemento de la casa que se estaba haciendo: eso es tener la vida organizada y eso es lo que han venido a romper. Nos han desorganizado la vida, la gente tenía proyectos.
No confundamos a nadie, no desunamos, unamos, porque lo que necesitamos es poner un límite a este gobierno en las próximas elecciones para que pare el ajuste, y las próximas elecciones, mis queridos compatriotas, son parlamentarias. Y es precisamente el diseño que el sistema político adoptó en nuestra Constitución porque en las elecciones de medio término la sociedad expresa si está o no de acuerdo con un gobierno. No confundamos ni le hagamos el juego a los que intentan confundir hablando del pasado. Claro que tenemos pasado, no nací de un repollo, el problema que tenemos es que con ellos no tenemos futuro, este es el verdadero problema: el futuro y el presente.
Este presente de angustia, de no llegar a fin de mes, como me contaba Ema, del centro de jubilados La Primavera, que los viejos prenden 2 horas por día calefacción porque tienen miedo cuando les llegue la factura y se acuestan antes de tiempo para no tener frío. Esto es lo que está pasando. Entonces no nos confundamos compatriotas. Sepamos que es necesario poner un freno a tanto disparate. ¿Cómo nos pueden decir que nos van a endeudar por 100 años? ¿Dónde se ha visto una deuda por 100 años? Es imprescindible entonces poner un límite, poner un freno, porque así no se puede seguir.
Muchas veces los dirigentes -y eso me cansa- se la pasan especulando que qué pasa de acá a 2019, a 2021. No se dan cuenta acaso que si la gente sigue recibiendo estas facturas, si los precios siguen aumentando, si los remedios siguen aumentando, si nos siguen endeudando… ¿De qué 19 me están hablando? Yo quiero que la Argentina con los 42 millones de argentinos llegue al 19, no los dirigentes, quiero que lleguen los argentinos al 2019, de eso se trata. ¿Qué ganamos con la especulación? Se trata de este, nuestro país, la Argentina, que pueda volver a tener futuro.
Yo les decía que -y no quiero extenderme demasiado- he tenido todos los cargos, todos los honores, y también tengo que decirles de corazón que ya no soy la joven aquella que quería cambiar el mundo. Los años pasan para todos. Me tocó ser madre, me tocó perder a mi compañero y ser viuda, y me tocó también ser abuela. La vida tiene esas cosas, te dan y te quitan. Muchas veces alguien parece fuerte, pero todos tenemos nuestros golpes, nuestros dolores, nuestras angustias.
Hoy quiero, en base a ese afecto y a ese cariño entrañable que nos une, decirles que yo voy a estar siempre junto a ustedes, como les dije aquel 9 de diciembre, siempre voy a estar junto a ustedes, ayudando en este caso a esta unidad ciudadana.
Ayer un amigo que no es de la política, al que no le gusta la política, me decía: ¿sabes lo que está pasando también en el mundo? Y esto no es renegar de los partidos políticos sino ver que hay momentos históricos de inflexión. El tema de que si uno pudiera identificar a los partidos políticos podría decir que hablan distintos idiomas y entonces muchas veces no se entienden, discuten o se pelean, porque hablan distintos idiomas. Pero la matemática es una sola en todo el mundo, y en la Argentina de La Quiaca a Ushuaia, y el problema que tenemos los argentinos es que los números no dan.
No dan los números en los hogares, en los comercios, en las pymes que están al borde del cierre y la ruina, no dan los números a los científicos que ven como se escurre su presupuesto y ya piensan en irse del país. Por eso es importante y por eso creo que esta unidad ciudadana tiene que representar las voces, los intereses, las necesidades, todos los problemas que hoy tiene la sociedad.
Por eso me voy a permitir una licencia. Les dije que quería que nos escucháramos, que nos miráramos”.
Presentó a quienes fueron subiendo al escenario: Guadalupe y Julia, Agustín, Ezequiel, Fernando, Susana, Luisa, María, Víctor, Ema, Agustín, Norma, Verónica , Karina, Alejandro Bárbara, Adrián, Pablo y Graciela, Fabián y Claudia, Sabrina, Luis y Antonela.
“Esto es lo que yo digo que es desorganizar y arruinarle la vida a la gente, de estas cosas tenemos que hablar en Unidad Ciudadana, el resto no importa. Tenemos que volver a ordenar la vida de los argentinos. Esta es la realidad. Podrás tener coaching, te podrán guionar los discursos, podrás poner carita de buena… A mí no me salieron nunca las caritas de buena, pero ésta es la realidad que tenemos que encarar, compatriotas, y modificar. Yo nunca guioné mi vida, nunca guioné mis pensamientos, mis ideas.
No vinimos acá a silbar ni a gritar, vinimos a ayudar y a construir, que para destruir ya están ellos. Nosotros a ayudar, construir, organizar y movilizar a la sociedad.
Yo quería que ustedes entendieran qué es esto de Unidad Ciudadana, ¿saben por qué? Porque cuando uno ha participado en partidos políticos toda la vida, por la propia endogamia de los partidos terminan los dirigentes creyéndose más importantes ellos que la sociedad. Y yo quiero volver a ser parte de un movimiento político donde lo importante es el pueblo, donde lo importante son los que sufren, los que necesitan, los comerciantes que tienen que levantar la persiana todos los días, los empresarios que tienen que dar trabajo y poder pagar salarios.
Esta es la Argentina que queremos, esto es Unidad Ciudadana, para que lo entiendan todos y todas. Gracias y mucha fuerza. No hay que bajar los brazos, no hay que ponerse tristes, no hay que llorar; al contrario, esto debe darnos la fuerza a todos y a todas para saber que tenemos que construir algo mejor de lo que tuvimos hasta ahora.
Muchas gracias a todas y
a todas. Los quiero mucho”.

Autor: Redacción EcoDias