MIRADAS Cine

Fecha: Martes, 22 Enero, 2019 - 00:00

Ayer nomás

Breve repaso a la cartelera cinematográfica de 2018, de cara a la programación de 2019.

Ver la lista completa de los casi 190 estrenos comerciales del año recién terminado
en la ciudad -desde hace un par la cifra ronda pero no supera los dos centenares- es un viaje entre títulos que parecen remotísimos como el de la secuela a modo de reboot Jumanji: En la selva (Jake Kasdan; USA- 2018), que llegaba como el estreno más fuerte del no menos remoto primer jueves de enero.
Allí comenzó el desfile de abundantes secuelas, spin offs, reboots, remakes y “universos extendidos”, una tendencia que con muy pocas excepciones profundizó la rutina de contenidos y tramas, en un año en que la cantidad de espectadores fue buena -sumó 44 millones de entradas vendidas-, pero considerablemente menor al record de 50 millones de 2015.
Algo en lo que debió influir tanto el costo de las entradas como la notoria baja de interés en los meses mejores para la actividad, ya que buena parte de junio y julio estuvo dominado por la Copa Mundial de Futbol.
Los cinco títulos más vistos fueron: Los increíbles 2 (Brad Bird; USA-2018), segunda aventura de los simpáticos superhéroes animados de Pixar que tentó a 3 millones y medio de espectadores. Coco (Lee Unkrich, Adrian Molina; USA-2017), otra animación aunque en un tono más “latino” y musical con tres millones doscientos mil. Avengers Infinity War (Joe & Anthony Russo; USA-2018), prueba de que un desfile de superhéroes “marvelitas” interpretados por rostros famosos puede apuntalar una trama rayana en la inexistencia y llenar más de dos millones ochocientas mil butacas. Hotel Transilvania 3 (Genndy Tartakovsky; USA-2018), secuela animada sobre los amables vampiros que apenas bromean sobre sangre y llevaron dos millones y medio de espectadores a las salas venciendo a otras de mejor factura.
Y cierra el lote Jurassic World: Reino Caído (Juan Antonio Bayona; USA- 2018), cuyos dinosaurios arrastraron a dos millones trescientos mil fanáticos, aunque el protagonista fuera Chris Pratt.
Un quinteto de entretenimiento puro -aun con los toques melodramáticos de Coco- con toda la excelencia de la gran industria a nivel técnico, pero lejos de tomar riesgos narrativos.
Se puede establecer una comparación con los estrenos que sin tanta parafernalia tecnológica y obviamente sin tanto presupuesto en publicidad, ofrecieron tramas mejores y más ambiciosas.
En estricto orden alfabético los cinco títulos más destacables fueron: Infiltrado del Kkklan (Spike Lee; USA-2018), un policial basado en la historia real de un detective negro que en los años 70 se las ingenia no sólo para entrar en el Ku Klux Klan, sino también para ascender en sus filas; con el que el director Spike Lee vuelve al tema del racismo que ha estado presente en sus trabajos más destacados
con no pocos aciertos, humor y un final sorprendente.
Isla de perros (Wes Anderson; USA, Alemania- 2018), una animación alejada de la corriente principal y con el estilo propio del director, que bajo la apariencia de un anime esconde una particular entrelinea sobre el prejuicio y la exclusión. Mientras cuenta que tras un brote de gripe canina todos los perritos son exiliados en una lejana isla, pero un niño solitario enfrenta a su malvado tutor y muchos peligros para recuperar a su querido “Manchas”.
Proyecto Florida (Sean Baker; USA-2017), drama focalizado en la pequeña Monee y sus amiguitos, que hacen travesuras en un barrio pobre, cercano a Disney World geográficamente, pero inalcanzable desde su contexto social.
Un Indie en toda regla, realizado con poco presupuesto y un único lujo: la interpretación de Willem Dafoe.
El sacrificio del ciervo sagrado (Yorgos Lanthimos; Irlanda, Reino Unido, Estados Unidos- 2017), el premiadísimo director griego refleja el drama de un médico -interpretado por Colin Farrell-, que debe tomar la decisión más desgarradora de su vida.
Una verdadera excepción en la cartelera comercial.
Y Cold War (Pawel Pawlikowski; Polonia, Francia, UK- 2018), un drama romántico en parte basado en la relación de los propios padres del director polaco, protagonizado por un hombre y una mujer que tratan de permanecer juntos en los paranoicos tiempos de la Guerra Fría.
A pesar de tener diferente procedencia en su mayoría, este segundo quinteto no sólo comparte presupuestos apretados, lanzamientos pequeños y la falta de publicidad que los apoye, sino muy especialmente el hecho de que todo lo anterior redunde en que no superaron una semana en cartel, sin posibilidades de que el boca a boca haga su trabajo.
Y a pesar de que no integre el grupo de los films más vistos o los de mayor peso cinematográfico, el más destacado de la producción local fue El ángel (Luis Ortega; Argentina, España -2018), que logró pasar el millón de espectadores y obtuvo buenas críticas. Particularmente por su estupenda factura visual, su ambientación y su banda de sonido.
Una sinopsis apretada pero elocuente de lo que sucedió el año pasado y de lo que se viene, ya que en las listas de los títulos más esperados -traducible como como los más publicitados- el 80% tiene un número al lado que los delata como secuelas y demasiados del 20% restante son derivaciones o spin offs.
Como consuelo a tanto de lo mismo, los exhibidores cinematográficos de la ciudad han implementado uno o dos horarios semanales para ciclos que diversifican un poquito su oferta.

Autor: Silvana Angelicchio