PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 23 Octubre, 2018 - 00:00

Avivados

Disney se ha lanzado a sacar jugo extra a su catálogo animado de todas las épocas.

Hace unos días, The Walt Disney Company -el conglomerado de empresas multimedia que solemos abreviar con el apellido de su fundador- estrenó Christopher Robin, un reencuentro inolvidable, continuación live action de Winnie the Pooh con el personaje recreado por CGI y este mismo año cerca de navidad se estrenará El cascanueces y los cuatro reinos, remake de uno os episodios de Fantasía 2000 (1999), secuela del clásico Fantasía (1940).
No es la primera vez que personajes o tramas animadas se rehacen con actores y escenarios “reales”, de hecho DC y Marvel llevan décadas haciendo un pingüe negocio con ello, pero en la tradicional y poderosa productora de las orejas de ratón no fue tan común.
Es curioso porque en los años 70 pasó por una fuerte crisis económica que le impedía producir animaciones y menudearon las comedias live action hasta que el éxito de La Sirenita (1989) primero y la llegada de la tecnología digital después, recargaron su impulso “animador” y sus arcas flacas.
 En este momento la realización de largometrajes animados resulta mucho menos laboriosa que en el pasado, si sigue requiriendo de más tiempo lo compensa, porque es el género más ampliamente aceptado y favorecido por el público.
A pesar de eso, las remakes live action de éxitos animados se han convertido en tendencia para Disney y creciente aunque las cifras y el resultado estético raramente son tan buenos como los de los originales.
En 2019 se estrenarían cuatro -el potencial es porque los problemas de producción o el marketing suelen cambiar los cronogramas- de mucho peso: el Dumbo de Tim Burton; Aladdin, otro de los títulos que cimentaron la actual bonanza de los estudios a cargo del británico Guy Ritchie; El Rey León, dirigido por Jon Favreau que ya había tenido suerte con grandes animales en la remake de El libro de la selva (2016) y La Dama y el Vagabundo, paradójicamente a cargo del animador Charle Bean.
Como muestra bastaría, aunque se barajan las nuevas y “reales” Mulan, Lilo & Stich, La Sirenita, Peter Pan, Pinocchio, La espada en la piedra que si revientan las boleterías tendrán sus respectivas secuelas.
“Todo lo viejo es nuevo de nuevo” decía la vieja canción de
Peter Allen y Carole Bayer Sager, pero pinta como demasiado.

Autor: Silvana Angelicchio