Universidad Nacional del Sur Locales

Fecha: Lunes, 8 Agosto, 2011 - 19:36

Arranque extraordinario



El CSU de la UNS comenzará el cuatrimestre con una sesión extraordinaria que recogerá temas pendientes, antes de retomar el desarrollo de los plenarios ordinarios. Dentro de la discusión, sin embargo, no se incluye el punto acerca de la aceptación o el rechazo de los fondos del YMAD, con discusión suspendida desde diciembre del año pasado.

La Universidad Nacional del Sur (UNS) vivió su período de receso invernal. Tanto a nivel académico como legislativo y administrativo la actividad de la UNS fue suspendida hasta el pasado lunes 1 de agosto, en que nuevamente abrió sus puertas.
Por consiguiente, el Consejo Superior Universitario (CSU) también entró en receso respecto de su período estatutario 2011. Tal como informó EcoDias, durante su última sesión plenaria quedó aprobado el Presupuesto anual y el anteproyecto del elaborado para el año próximo.
Pero la sesión en que se dio el tratamiento del punto no fue completa, por lo cual quedaron sin tratamiento algunos de los temas previstos en el Orden del Día de esa fecha, a los que deben sumarse los dictámenes de comisión que entrarían para su tratamiento sobre tablas en el recinto.

De licencias y acuerdos
Además de considerar el listado de una buena cantidad de profesionales que se integrarán provisoriamente al plantel docente de la casa de estudios como visitantes invitados o contratados para el dictado de distintos cursos, el CSU deliberará en torno a un proyecto que podría vincular al Departamento de Ingeniería Eléctrica y Computadoras con la filial local de la firma australiana Acumine, que de esta forma se haría con la licencia del resultado de investigaciones llevadas a cabo bajo esa órbita.
Este resultado surge en el marco del proyecto de investigación en que han trabajado desde 2004 los profesores Favio Masson, Pablo Mandolesi y Pedro Julián, conjuntamente con el Australian Center for Field Robotics (ACFR) de la University of Sidney.
Entre sus considerandos, el texto que propone al CSU la resolución tendiente al otorgamiento de la licencia considera “que la Subsecretaría de Vinculación Tecnológica de la UNS ha trabajado junto con la Dirección de Vinculación Tecnológica del CONICET, y luego de varias reuniones ambas han coincidido en que el resultado del proyecto de investigación es susceptible de apreciación económica, aunque no sea patentable, y por lo tanto el uso de dicha información puede ser válidamente transferible a favor de terceros”.
Un punto de duda surge en cuanto el texto reconoce que los mencionados docentes resultan miembros constitutivos de la empresa que se vería favorecida con la licencia de sus propias investigaciones, aunque aclara que los informes elaborados por la Subsecretaría de Vinculación Tecnológica de la UNS y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) concluyeron “que en tanto los Docentes Investigadores no trabajen en la empresa Acumine Argentina S.A. constituida por ellos, no se estaría violando el Régimen de Incompatibilidad Docente ni la Ley de Ética Pública”.
Además, el texto agrega que “los Docentes Investigadores Favio Masson, Pablo Mandolesi y Pedro Julián han expresado su voluntad de renunciar a toda regalía y/o contraprestación económica que pueda corresponderles por su carácter de investigadores responsables de parte de la Universidad y/o el CONICET”.
Por ello, el proyecto de resolución sugiere acordar la cesión de la licencia y facultar “al señor rector para designar un representante legal y un representante contable para realizar el seguimiento y cumplimiento del convenio que se firma, sin perjuicio de las facultades de contralor de la Subsecretaría de Vinculación Tecnológica dependiente de la Secretaría General de Ciencia y Tecnología”.
Los fondos que se perciban como contrapartida de la cesión, según estipula el proyecto, “serán administrados por la Fundación de la Universidad Nacional del Sur”.
En ese mismo plano, también se tratará durante la sesión extraordinaria de este miércoles la posible vinculación de la UNS, a través de la misma unidad académica, con otra firma. Se trata de Emtech SA, que está “dedicada al diseño, desarrollo y consultoría sobre sistemas electrónicos embebidos”, según su propia página web. Allí se agrega que “nuestro trabajo abarca desde el asesoramiento experto y capacitación, hasta el desarrollo completo de un sistema electrónico complejo”.
“Los sistemas embebidos o empotrados son sistemas electrónicos que forman parte de una máquina o sistema más grande. Pueden ser muy simples, diseñados alrededor de un microcontrolador de 8 bits, o muy complejos, formados por diversos procesadores”, explica la propia empresa.

Los casi médicos, al padrón
Por otra parte, el cuerpo resolutivo considerará la posibilidad de hacer una excepción para la inclusión en el padrón electoral de la casa de estudios a los estudiantes de los últimos años de la carrera de Medicina que cumplan con una requisitoria especial.
El Reglamento general que rige la vida democrática de la UNS establece que un estudiante debe rendir al menos dos materias en el año inmediatamente anterior a las elecciones para poder emitir sufragio en ellas. Pero ocurre que, por la particularidad de su plan, los alumnos de la carrera de Medina cursan entre el cuarto y el sexto año solamente dos rotaciones anuales, equivalentes a dos asignaturas, por lo cual para poder figurar en el padrón deberían tener un rendimiento de cien sobre cien en su andar académico.
Por ello, el proyecto elevado propone “incorporar, por vía de excepción, al registro electoral para las elecciones 2011 a todos los alumnos de cuarto, quinto y sexto año de la Carrera de Medicina que hayan aprobado al menos una rotación (equivalente a una materia) en el último año”.

¿Para cuándo?
La segunda mitad del año académico y legislativo en la UNS ya comenzó y aún no se tienen noticias sobre el debate de uno de los temas fuertes que el CSU tiene pendiente desde fines del año pasado: el vinculado a la aceptación o el rechazo de los montos que la firma YMAD destina a las universidades nacionales, que reciben regalías según el organigrama dispuesto.
Creada a fines de la década del ‘50, la empresa estatal Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) era en principio una sociedad tripartita entre la provincia de Catamarca, la Universidad Nacional de Tucumán y el Estado nacional.
Casi cuarenta años después, en pleno menemismo, pasó a conformar una Unión Transitoria de Empresas con la transnacional Minera Alumbrera Ltd., de capitales canadienses y suizos y constituida bajo la legislación de un “paraíso fiscal” como Antigua y Barbuda. Desde ese momento, YMAD percibe apenas el 20 por ciento de las utilidades de la explotación del emprendimiento minero de Bajo La Alumbrera, en Catamarca. De ese porcentaje, el YMAD debe distribuir tres quintos a la provincia de Catamarca, un quinto a la Universidad Nacional de Tucumán e idéntica proporción a las restantes universidades nacionales, que no están obligadas a aceptarlo aunque sí tienen derecho a reclamarlo.
La discusión que se suscitó en la UNS a finales del año pasado se vinculaba a las violaciones a las leyes de protección ambiental y de regulación de la actividad minera en que incurría la empresa que explota el yacimiento. Por otra parte, los movimientos de capital y los aportes tributarios de la misma generan muchísimas dudas, tal como adelantó EcoDias al relatar los dichos de Antonio Gustavo Gómez, quien ha investigado la situación reseñada desde su función como fiscal de Tucumán.

Autor: Redacción EcoDias