Comunicado de la APDH Derechos Humanos

Fecha: Lunes, 21 Noviembre, 2011 - 06:31

Apoyo al fiscal Córdoba

Pero aquí estamos
y nos quedamos.
Para insistir
para incidir.
 
Somos aquellos que no metieron violín en bolsa.
 
El uso de la argumentación destituyente, mostrada en editoriales en forma permanente, ha sido la metodología (entre otras) del diario La Nueva Provincia atacando a jueces o al Poder Judicial en conjunto, señalándolos como proclives a la manipulación de las leyes, y por tanto facilitadores de la impunidad para los que delinquen. Basta sólo recordar la campaña que afectó a la Jueza de Garantías Susana Calcinelli, por solo nombrar un caso.
Los Juicios por Crímenes de Lesa Humanidad en Jurisdicción del Comando V Cuerpo de Ejército durante la dictadura cívico militar genocida, por una lógica de esa ideología destituyente y golpista del diario reivindicador de esa dictadura, no fue cubierta ni para el disimulo informativo como lo hicieron durante los Juicios por el Derecho a la Verdad en 1999/2000, por quien ahora escribe los editoriales en tándem con el propietario Vicente Massot.
Sin embargo, en oportunidad de las acusaciones a los ex secretarios partícipes de la operatoria del Juzgado Federal, a cargo por entonces del juez fallecido impune Guillermo Federico Madueño, dres. Gloria Girotti y Hugo Mario Sierra, han reaccionado para mostrar cómo siguen operando en función de aquella participación civil y defenderles la plana.
También mostraron sus garras en aquel pedido de allanamiento al diario que fue negada al fiscal Córdoba por el juez ad hoc Tentoni. Allí, regodeándose en tamaña medida, no dudaron -eso sí con cínico disimulo- en señalar la conducta dudosa del Fiscal Abel Córdoba.
Hoy han vuelto por él, a partir de una decisión de la degradada Cámara Federal de Apelaciones en minoría. La resolución es de la minoría absoluta de sólo dos jueces de cinco, Fernández y Argañaraz. Con la sugestiva ausencia, que no por repetida se parece al abstencionismo que en la conducta de un juez es como decir “yo estoy de acuerdo”, tal el caso de Planes. El impedimento del excusado, agente PCI durante la dictadura, Nestor Montezanti. Como también la ausencia del recién designado quinto juez, aún no incorporado. Así entonces sólo dos jueces de una Cámara de dignidad cuando la integraron los dres. Ignacio Larraza y Luis Alberto Cotter, que también han perdido la memoria, señalaron en sintonía con La Nueva Provincia la dudosa actuación del fiscal Abel Córdoba.
Esta Cámara Federal es la misma que junto al juez federal vitalicio Álvarez Canale, facilitó atrasos en la instrucción por acción u omisión, y más de una vez. La misma Cámara Federal, que coincidiendo con el anterior TOF presidido por el juez recusado Leopoldo Velásquez (hoy sorprendentemente designado en Neuquén para juicios similares a los de aquí), otorgó excarcelaciones masivas que entre otras cuestiones permitieron la profugación del genocida García Moreno, que debería estar sentado junto a los juzgados en Av. Colón 80.
Sorprende que frente a cuestiones de gravedad como las mencionadas, responsabilidad total o compartida por parte de, insistimos, esta degradada Cámara Federal de Apelaciones, la misma considere descomedida la observación del fiscal respecto de la “particular” designación del juez ad hoc Esandi, al momento de una “particular” (decimos nosotros) toma de vacaciones del juez federal vitalicio Álvarez Canale. Esta Cámara se atreve, a pesar de muchas de sus actuaciones mencionadas, a las que nosotros consideramos “particulares”, a poner en dudas al Fiscal Abel Córdoba en la defensa de la legalidad, el cumplimiento del debido proceso o la jurisdicción de tribunales.
El fiscal Abel Córdoba ha sido un continuador destacado del ex fiscal Hugo Cañon, incluso profundizando las líneas en la búsqueda que nos compromete de Verdad y Justicia desde la Memoria.
La Cámara Federal de Apelaciones ha olvidado no sólo una larga historia de dignidad judicial, sino que -y ya sin dudas- abona a las políticas locales impuestas por quienes sostienen aún hoy que en la Patria “hubo una guerra” cuando hubo genocidio. Que despliegan dirigentes elegidos por el voto que desprecian las políticas de Estado de nuestro Gobierno Nacional en tal sentido, y que en la presente Bahía del Silencio encabeza flagrantemente La Nueva Provincia que aún usufructúa la impunidad.
 
Eduardo A. Hidalgo es secretario general de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca

Autor: Por APDH