Opinión

Fecha: Martes, 23 Octubre, 2018 - 00:00

América del Sur

Pareciera ser la propiedad privada de Estados Unidos…
A fines de septiembre sesionó la Cumbre de las Naciones Unidas en su sede en Nueva York. Nunca se eligió tan mal el lugar de encuentro entre países.
En 1723 siendo Monroe presidente de Estados Unidos, él y su secretaria de Estado crearon la Doctrina Monroe: Desde Alaska a Tierra del Fuego todo es propiedad privada de Estados Unidos.
A pocos años de la Revolución Norteamericana (Washington y Jefferson), Simon Bolívar quiere imitarla y declara la independencia de Venezuela, o la gran Colombia.
Barcos norteamericanos (lo dijo Bolívar) llegaron a puertos venezolanos no para apoyar la revolución de Bolívar sino para apoyar a las fuerzas de España.
Aquí en Buenos Aires, Rivadavia lograba el exilio a Boulogne Sur Mer del padre de la Patria, José de San Martín.
El presidente Trump, en presencia de los 193 países concurrentes, o sea casi el 90% de los países que tenemos en la tierra, incineró la Carta Fundante de las Naciones Unidas. Además, hizo retirar a Estados Unidos de varias comisiones que se creaban para establecer mejores lazos de convivencia.
La Liga de las Naciones antes de la Primera Guerra mundial fracasa. Francia e Inglaterra van a la guerra contra Alemania por la posesión de los mercados del mundo.
Las Naciones Unidas surgen después de la Segunda Guerra mundial, y concurren a ella casi de rodillas ante el terror (o terrorismo) que emplea Estados Unidos, bajo la consigna de “Defender los derechos humanos”.
Churchill lo dijo: “Las democracias son una porquería, pero no tenemos nada mejor que ofrecer al mundo”.
Y ya que hablamos de democracia, viendo la reunión de las Naciones Unidas, como dos democracias se dan la mano, Trump estrecha la mano de Iván Duque, presidente de Colombia, el mayor productor de coca en la tierra (se calcula 60 % y va en aumento el área de siembra), con el consumidor más grande de estupefacientes, Estados Unidos.
A nivel mundial Estados Unidos dice que lucha contra el narcotráfico.
La china antigua era la residencia oficial del opio, hoy no se habla de drogadicción en China.
La brújula que indica el norte hoy nos dice que va apuntando hacia China.
En pequeña escala pero en forma permanente los países se dirigen a China y no a Estados Unidos.
La sede de las Naciones Unidas debería funcionar como los juegos olímpicos, cada 4/5 años en diferentes países o continentes.
En esa reunión hablo nuestro presidente, mientras aquí había un paro nacional.
La personalidad de Macri la sintetizo con la estrofa de un tango: “Soy un arlequín que salta y baila / Al son del FMI y de Estados Unidos”.
La historia argentina está plagada de malos gobiernos y dictaduras.

Autor: Por Aron Berstein