COMPROMISO HISTÓRICO Derechos Humanos

Fecha: Martes, 29 Diciembre, 2020 - 00:00

10 años de identidad

El 19 de noviembre de 2010 nació el Movimiento por la Memoria, Verdad y Justicia de las víctimas del terrorismo de estado en Punta Alta.

El antes y después en Movejupa se da cuando hacen el paso de las manifestaciones individuales a la construcción de lo colectivo, lo cual permitió una visibilización social. “Somos un movimiento donde pueden participar todos aquellos ciudadanos interesados por lo sucedido durante la última dictadura cívico-militar en nuestra ciudad y región”, definió el presidente de la organización, Mariano Maras.
“Uno de los ideales era mantener viva la memoria, por lo tanto teníamos que poner de manera notoria y pública de que aquí en Punta Alta también teníamos mucho dolor y angustia contenida”. Sobre el Terrorismo de Estado que también se hizo sentir en nuestra ciudad a partir del 24 de marzo de 1976, Varas señaló que “sabemos que hay más víctimas de todo lo que pasó en aquel momento. Y no tan solo de muertos o desaparecidos. También hubo muchos que fueron torturados o que fueron sacados de sus puestos de trabajo tan solo por militar políticamente, o por tener algún punto de vista que iba en sentido contrario de lo que había impuesto la dictadura”.

Construir memoria
Uno de los hechos acontecidos más importantes durante la historia de Movejupa, fue la señalización de la Séptima Batería. Durante el acto, desarrollado en noviembre de 2019, el lugar quedó declarado como sitio de Memoria del Terrorismo de Estado, tal como lo indica la ley 26.691 promulgada por el Congreso de la Nación en junio de 2011.
Durante la última dictadura cívico-militar-empresarial-eclesiástica, la VII Batería funcionó como un centro clandestino de detención. Su señalización, como también la de otros espacios vinculados a la represión ilegal, visibiliza la función que cumplieron durante el terrorismo estatal.
El sitio también es preservado y difundido por las autoridades como espacios dinamizadores de memoria, permitiéndole a la comunidad el encuentro con la memoria histórica en la construcción de su propia identidad, en el compromiso y el respeto a los derechos humanos. “Siempre tuvimos la precaución de una vez que conocemos el dato de una víctima contactarnos con las familias y ver si están deseosos de contarnos su historia, de manifestar tanto dolor, angustia y olvido. Somos tremendamente respetuosos de esa conciencia familiar”, añadió.

Presencia y acompañamiento
“Nacimos por el compromiso ciudadano y por la responsabilidad que teníamos de decir que en Punta Alta hay otra historia. Y con esto, sin buscarlo, pudimos apaciguar tanto dolor y tanto silencio callado, tanto sufrimiento de familias que no encontraban donde ir a manifestar”, aseguró Varas. También explica que la organización surgió como la intención de que familias de personas desaparecidas y víctimas del terrorismo de Estado pudieran encontrarse, “a partir de allí poner nombres, apellidos, fechas, para dejar en claro que en Punta Alta el horror había estado presente”.
Apuntalaron el surgimiento del movimiento en una fecha especial, “buscamos que diga mucho y sea significativa para la comunidad, por eso es próxima al Día de la Soberanía Nacional”. Asimismo, apunta a que las y los jóvenes tomen conciencia de la importancia de defender los derechos humanos, “para formar una sociedad mejor”.
Durante la pandemia y en el marco de las celebraciones, Movejupa llevó adelante un ciclo de conversatorios a través de sus redes sociales, que contó con la presencia de destacados profesionales y activistas, entre ellos el sociólogo puntaltense Fortunato Mallimaci. Asimismo, recibieron cientos de mensajes y salutaciones en formato audiovisual que compartieron en sus redes sociales, una gran adhesión en respuesta a la labor lograda.

Autor: Ecos Puntaltenses