Audiovisual Educación

Fecha: Lunes, 24 Septiembre, 2012 - 17:22

“La Educación prohibida”: ¿progresismo o vuelta a los noventa?

En estos días se está reproduciendo el extenso documental “Educación Prohibida” a través de las redes de Internet y, en algunos casos, en proyecciones escolares para debatir y polemizar sobre el contenido de éste. Se promociona como una propuesta novedosa, crítica del sistema, transgresora y contrahegemónica.
Cabría preguntarse… ¿qué es lo nuevo de esta propuesta?
Durante las décadas del ´60 y del ´70 los planteos académicos críticos hacia el sistema educativo tuvieron un gran desarrollo. Intelectuales de la talla de Pierre Bourdieu y Jean Claude Passeron, ya expusieron la función del sistema educativo en las sociedades modernas como de reproductor de las desigualdades sociales, Louis Althuser, en consonancia con la misma tesis define al sistema educativo como un aparato ideológico del Estado. Iván Illich y Everett Reimer, como representantes de la corriente pedagógica llamada desescolarización, también realizan fuertes críticas a la educación tradicional. Su planteo radica en la idea de que el sistema educativo es antieducacional, la verdadera educación se da fuera del mismo. Michael Foucault analiza el poder y la disciplina en las instituciones modernas como las cárceles, fábricas y escuelas. Tiene en cuenta para este análisis, las similitudes en la arquitectura en función de la vigilancia y el castigo. Las críticas que estos autores, entre otros, realizaron al sistema social en general y al educativo en particular originan una bisagra en el análisis social de los hechos educativos que es enriquecido constantemente desde diferentes corrientes de pensamiento. En el filme “The Wall” (1982), los planteos de estos pensadores ya están presentes, aunque con una carga estética de notable diferencia con “La educación prohibida”.
Llama la atención como en este documental se toman como propias las ideas de muchos de los intelectuales, ya que se las expone sin nombrarlos. Más allá de la falta de honestidad intelectual, queda claro es que no se trata de ideas nuevas. Son teorías aún potentes para comprender muchas de las situaciones que ocurren actualmente en las escuelas, pero deben ser recontextualizadas, porque las instituciones educativas de hoy difieren sustancialmente de las analizadas décadas atrás. Aunque Paulo Freire sí es mencionado, el contexto en el que este pedagogo trabajó, con campesinos analfabetos y en terribles condiciones de explotación, no es semejante, como se pretende en este documental, a adolescentes aburridos con un celular en clase.
Equiparar la escuela de hoy con del modelo prusiano demuestra una ignorancia de las realidades escolares que no deja de llamar la atención. Es desconocer los cambios del sistema escolar en su historia. Si bien subyacen muchas concepciones autoritarias en las escuelas y el formato escolar actual debe ser cuestionado y modificado por encontrarse alejado de la realidad en la que viven los niños y jóvenes, la utilización de falacias para su análisis puede no ser casual ni inocente, sino responder a concepciones individualistas y elitistas.
Las pedagogías alternativas que menciona el film como la Waldorf, Logosófica, Nueva, Pedagogía en el hogar, entre otras, difieren entre sí y poseen posicionamientos bien diferentes respecto a la realidad política y social. Englobarlas y presentarlas como protagonistas del cambio necesario en educación es, cuanto menos, superficial. Sumando a esto los planteos de autonomía y las críticas a la escuela pública, gratuita y obligatoria aparece el peligro de que detrás de este discurso atractivo y fácil para sectores progresistas se escondan planteos políticos de mayor exclusión social, con el retiro del Estado en la educación, como ocurrió en los ´90.
Si bien los productores del film hacen hincapié en el carácter democrático y participativo en la elaboración y reproducción del mismo, no deja de llamar la atención que al entrar a su página web -http://www.educacionprohibida.com/- no se encuentre un sitio donde realizar comentarios acerca del documental, críticas o sugerencias. Eso sí, hay un link para hacer aportes económicos que acepta todas las tarjetas de crédito. El beneficiario de las contribuciones es la “Red de Educación Viva”, con objetivos un tanto difusos.
Más allá de críticas justas y necesarias al actual sistema educativo y la necesidad urgente de cambios en el mismo, no se puede desconocer que son los mismos jóvenes que han concurrido a las instituciones escolares los protagonistas de muchos de sus cambios. Valgan como ejemplos los jóvenes universitarios de 1918 que realizaron la reforma universitaria en Córdoba, los del Mayo francés, los estudiantes del Cordobazo, los chilenos que hoy luchan por un sistema inclusivo, los indignados europeos, en su mayoría jóvenes profesionales. Es decir, pareciera ser que este sistema educativo reproductor de desigualdades sociales, opresor y homogeneizante, tiene grietas que permiten la formación de un pensamiento crítico y transformador que hasta el momento no han evidenciado las pedagogías alternativas.

Alejandrina Cuquejo es profesora y licenciada en Ciencias de la Educación; profesora en escuelas secundarias y directora de la Escuela Superior de Turismo “José Fernando Ferrari” de la ciudad de Alta Gracia, Córdoba.

Autor: Por Alejandrina Cuquejo