HOMENAJE Derechos Humanos

Fecha: Martes, 8 Agosto, 2017 - 00:00

“Angelelli (en tiempo) presente”

Agrupaciones católicas y metodistas de Bahía Blanca realizaron una serie de actividades evocando al obispo riojano Enrique Angelelli al cumplirse 41 años de su asesinato durante el terrorismo de Estado.

La actividad central en este homenaje es la exposición de la muestra “Angelelli profeta, pastor y poeta” que marca según el texto difundido por Cáritas, tres dimensiones sintetizadas en las palabras e imágenes seleccionadas por el Centro Nueva Tierra que serán expuestas en colegios, ferias, charlas y celebraciones ecuménicas, entre el 1 y el 12 de agosto.
Con “Angelelli (en tiempo) presente” y la esperada participación del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. También este año decidieron reivindicar a militantes a quienes encuadran como “cristianos detenidos y desaparecidos de nuestra región”.
El 2 de agosto comenzó el recorrido con una exposición de la muestra en el Colegio Claret.
Al cierre de nuestra edición, se difundía el cronograma.
El 3 de agosto: Exposición de la muestra en el Colegio Don Bosco.
El viernes 4, estaría en la Catedral, donde se preveía la realización a las 19 hs. de una “misa inaugural concelebrada por el obispo Carlos Aspiroz Costa y los obispos eméritos Néstor Navarro y Guillermo Garlatti. Luego habrá una charla con Adolfo Pérez Esquivel y los sacerdotes Juan D’amico y Renzo Adami, quien fuera ordenado por Angelelli”.
Durante el sábado 5, desde el mediodía y hasta las 19 hs., se expondrá en la feria de emprendimientos productivos de la economía social y solidaria “Su historia se hace pueblo” en la Plaza Rivadavia.
Además se prevé que Entre otros espacios, la muestra circule por los colegios Don Bosco, La Piedad, Claret, La Asunción y el Instituto Juan XXIII, La Feria del Lago y la CGT.
Las actividades concluyen el sábado 12 con la exposición de la muestra del Centro Nueva Tierra desde las 10 en la Iglesia Metodista y una Celebración Ecuménica en el templo de Belgrano 355.

El Obispo
El 4 de agosto de 1976, el cuerpo del obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, fue encontrado al costado de la ruta 38, camino a la capital provincial. La camioneta furgón en la que viajaba dio varias vueltas antes de que saliera expulsado. Su acompañante, el entonces vicario episcopal, Arturo Pinto, sufrió numerosos golpes y perdió la conciencia, pero salvó su vida. Cuando la policía encontró el cuerpo de Angelelli, estaba llamativamente dispuesto sobre la tierra. Ambos religiosos regresaban de Chamical, donde unos quince días antes habían sido secuestrados, torturados y brutalmente asesinados los jóvenes sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias. El obispo había oficiado la misa del entierro el 22 de julio y en la camioneta llevaba una valija con documentos recogidos para esclarecer estos crímenes.
Enrique Angelelli nació en 1923, en Córdoba. A los 26 años fue ordenado sacerdote y once años más tarde, obispo. En 1968, le fue asignada la diócesis de La Rioja. Allí, desarrolló con notorio entusiasmo su apuesta por los votos sociales del Concilio Vaticano II. Con su estilo llano y de estrecha relación con el empobrecido poblador de aquella provincia, estimuló y apoyó la organización de las empleadas domésticas, de los trabajadores mineros y agrícolas. (...)
Al día siguiente de su muerte, el diario El Sol de La Rioja, tituló: “Murió Angelelli en un accidente”. Esta misma opinión fue la que mantuvieron por años la Dictadura y el Episcopado argentino. Pero su acompañante, Arturo Pinto, aseguró ante el Tribunal que abrió la causa en 1983 para investigar la muerte del obispo, que un Peugeot 404 maniobró bruscamente delante de ellos, provocando el vuelco de la camioneta en la que viajaban. Lo último que dijo recordar fue el ruido de una explosión. El 19 de junio de 1986, el juez Aldo Morales estableció que se trató de “un homicidio fríamente premeditado”. Las “leyes de la impunidad” en los 90 provocaron la caída de la causa. Pero la anulación de aquellas leyes, en 2005, permitió su reapertura. En 2010, Pinto y varios actores más se constituyeron en nuevos querellantes y solicitaron la imputación de catorce militares y policías, encabezados por el ex dictador Jorge Rafael Videla, el entonces comandante del III Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y el interventor de La Rioja, coronel Osvaldo Héctor Pérez Battaglia. El 4 julio de 2014, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Rioja consideró delitos de lesa humanidad el homicidio del obispo y el intento de asesinato del ex sacerdote Arturo Pinto y condenó por ellos a los represores Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella a prisión perpetua y cárcel común.

Fuente: Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), Nunca Más, Buenos Aires, Editorial Eudeba, 1984.

Autor: Redacción EcoDias