TIEMPO DE SEMBRAR Ecología

Fecha: Martes, 4 Junio, 2019 - 00:00

Árboles, patrimonio verde

Una semilla, una planta, un árbol, un espacio verde más que tanto necesita nuestra ciudad. La Semillateca sigue creciendo, ya con germinaciones en proceso.

Hace un año se presentó el proyecto Semillateca, la propuesta fue impulsada por el voluntariado del Departamento de Geografía de la Universidad Nacional del Sur y la Biblioteca Popular Rivadavia. La inquietud surgió de un estudio realizado en los años 2012 y 2013 que arrojó cifras preocupantes sobre la situación del arbolado humano de la ciudad.
“Los árboles tienen que ser parte de nuestra infraestructura urbana, el árbol público debe ser parte de ella tanto como una luminaria, la calle de tierra, las veredas o el asfalto”, aseguró Graciela Benedetti, integrante de Geógrafos por un día y Semillas con Identidad.
Las ordenanzas municipales se expiden sobre qué plantar y dónde hacerlo, qué características debe tener el árbol, también existe una comisión municipal de Arbolado Urbano, “se encargan de dar consejos y apreciaciones del árbol en la ciudad, asimismo, hay un plan de reordenamiento, regulador y director que va indicando cómo son las veredas y de acuerdo a ello qué especies poner, de qué magnitud”, explicó acerca de la existencia de legislación y entes ocupados en la temática a nivel público.
El árbol es valorado desde diferentes miradas y un valor subjetivo, desde el apego a él por lo cultural, por ejemplo esto sucede en el Barrio Villa Mitre, lugar que tiene más de 80 ejemplares de olivos porque el árbol era muy representativo en la colectividad sirio libanesa, tiene la remembranza de esa geografía. Sin dudas, otra apreciación del árbol es el de su valor ambiental, “puede ser medido, puede ser tasado su aporte según la magnitud, el fuste, el tamaño y el diámetro de la copa, la calidad del suelo donde se encuentra, puedo observar el valor monetario del sueldo, ver si está enfermo; a través de fórmulas es posible calcular cuánto vale”. No es común a la hora de tasar una propiedad tener en cuenta la existencia de árboles, sin embargo, ellos tienen un valor.
Al momento de elegir un árbol para colocar en la vereda de mi hogar es posible que tenga en cuenta las especies ya existentes en el barrio, cómo se relaciona con otros árboles, cómo es su crecimiento y tamaño. En el Barrio Patagonia hace 50 o 60 años se plantaban cipreses, “un pulgón atacó la mayor parte de la población arbolada, se perdieron el 30% de las plantas, los vecinos tuvieron que cambiar el cerco de cipreses y hubo una pérdida considerable”. Esto es para considerar a la hora de realizar una plantación, que tiene como objetivo cumplir un ciclo muy largo como arbolado urbano.

Y en los barrios nuevos
¿Qué sucede con los árboles en las viviendas que pertenecen a barrios federales? “Había una ordenanza que decía una vivienda más un árbol, el Estado iba a entregar la vivienda y también el árbol. De eso poco pasó. Estuvimos analizando estos barrios populares en 2012 y 2013 y el arbolado quedó perdido”, describió.
Desde el punto de vista de la salud, algunas especies pueden tener características negativas en las personas con tendencias a las alergias y rinitis. En el estudio se captaron los pólenes por más de un año, y después se establecieron que muchas pertenecían a las familias de las oleáceas, la conclusión fue que el fresno es que más alergias produjo, seguido del ligustro y los cipreses. “Es importante tener en cuenta este aspecto negativo a la hora de plantar o elegir el árbol mejor para nuestra vereda o nuestro patio”.
Una ciudad con más de 400 mil habitantes, fitogeográficamente desfavorable y con poco reconocimiento del árbol requería un esfuerzo mayor, un nuevo proyecto que permita mayor cantidad de verde en las veredas. De estas percepciones surgió la Semillateca, “viendo que son más las ausencias de árboles que las presencias, en las calles, en los barrios nuevos, en los espacios públicos, en las asociaciones de fomento, en las organizaciones no gubernamentales, en las plazas y en los parques, pensamos en qué podemos contribuir al arbolado público, en un patrimonio que es para todos”.
En el mundo hay Semillatecas en: México, España. Cerca, hay una similar en la ciudad de Necochea; se recolectan semillas de los árboles, se clasifican, se arman fichas de la especie, cómo germinarlas, qué requerimientos tienen. “Empieza la distribución de esas semillas, que en parte deberían volver a la biblioteca en una pequeña planta, para que luego podamos llevar a una institución, un jardín de infantes, a una plaza, donde contribuimos de una forma colaborativa con el lugar”. Involucrando a toda la comunidad, las Semillas con Identidad se prestan tal cual se hace con un libro, teniendo en la mano 10 o 20 semillas, tendremos 4 o 5 plantas, y una vuelve al proyecto para que sean donadas a otras organizaciones y/o espacios.

¡SUMÁTE!
Las personas interesadas en participar de la Semillateca pueden acceder a sobres con 5 o más semillas de alguna de las especies recolectadas hasta el momento: fresno, albizia, sófora, braquiquito, acacia negra, catalpa, ciprés, ceibo, espinillo, lapacho, cina cina, gualeguay, paraíso, barba de chivo, entre otras. Estos están acompañados de una ficha informativa sobre la especie elegida. También habrá bibliografía a disposición de socios y usuarios que quieran consultarla. El pedido genera una planilla de datos de los participantes para seguir en contacto y anunciar encuentros e intercambios. Se reciben comentarios sobre la evolución y destino de las plantas germinadas en @BibliotecaPopularBernardinoRivadavia, la página institucional en Facebook.

Autor: Redacción EcoDias