Opinión

Fecha: Martes, 27 Marzo, 2018 - 00:00

¿Se puede ser optimista viendo caerse el mundo a pedazos?

El mundo no se cae, se cae lo que hizo el hombre en el mundo.
Vi los noticiosos del 16 de marzo de 2018, aparentemente no dicen mucho, mi trabajo consiste en encontrar de cada pueblo un paisano. Y de cada uno sacar lo más importante para mi forma de pensar y ver las cosas.
Citaré conclusiones o reflexiones, cada lector sacará las suyas.
La producción en Estados Unidos ha llegado a su punto más bajo en muchos años.
Las prácticas proteccionistas del gobierno de Trump es la declaración de guerra al mundo, lo dijeron muchos entrevistados. Uno llegó a decir que Estados Unidos se queda sola en el mundo.
Otros señalan que la aplicación de nuevos aranceles en la industria del acero y del aluminio desató una guerra en la que se ven envueltos varios países, entre ellos China.
Los comentarios sobre África nos hablan de unos 500 millones de africanos sumidos en la pobreza y el hambre. Y América del Sur no está mejor que el África negra.
A ese descalabro sumemos la guerra por el petróleo.
El comercio mundial se verá obligado a desplazamientos, habrá cambios en las importaciones y exportaciones. Afectará al consumo y la competitividad con tal de colocar lo exportable. Y provocará un grado de competitividad extrema en el mundo capitalista.
Otra noticia impactante brindada por un analista es que Estados Unidos no crece.
China dejó de ser un país cuya industria plagiaba a todo lo producido en otros países y llegó a un elevado ritmo de innovación en las ciencias y la tecnología que consolidará su economía y gravitará en todo el planeta y países que lo componen.
Oí decir algo que tomo con pinzas: Argentina tiene sus reservas en moneda china (yuan), y esto que parece mentira en la medida que China crezca pasará a ser una realidad.
La necesidad de crear una nueva moneda (por ahora aparece el yuan), es casi impostergable.
También escuché que Trump declaró la guerra espacial.
Los satélites son enemigos de Estados Unidos y, por lo tanto, sujetos a su seguridad nacional. ¿Qué pasará si se intenta destruirlos? Saque usted sus propias conclusiones.
He escuchado a Rafael Correa que cambió, de presidente a periodista, y me enteré que Roberto Navarro pasa de periodismo a la política.
No estoy atado a ningún “palenque político”.
El mundo entró crisis, es la decadencia del hombre en todo lo referente a su condición humana y serán los pueblos del mundo los que tendrán que encauzarlo.
No se puede llamar a eso humanidad (la gran mayoría en la tierra), forzándola a calzar el mismo zapato número 39/40, cuando ya no le sirve el 41 o 42.
Don Ata opinaba en una de sus canciones que no tenía en quién pensar, que lo tuvo pero hace tiempo, ahora no la tengo más.
Estamos envueltos en una crisis existencial y material debido a que el hombre en un determinado momento de su historia con el trabajo cumplía una función social, al comercializarlo dio paso y nacimiento a un modelo capitalista de producción.
Max Weber prologa su libro “Marx y Freud” con una cita de Marx en la que advierte el futuro reencuentro del hombre consigo mismo y con la naturaleza.
A pesar de tanta malaria, tengo optimismo.

Autor: Por Aron Berstein