Opinión

Fecha: Martes, 25 Julio, 2017 - 00:00

¿Qué es el pueblo? ¿Qué es la Patria?

Parafraseando a Napoleón me digo a mí mismo: 92 años te contemplan (yo y mi conciencia).
Reflexiono sobre los noticieros del viernes 15. Por un lado, los despidos y la represión en Pepsico, por el otro, la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas a la que acudió Macri.
Nunca conocí ni leí si es que hubo algún militar de alto rango que defendiera a San Martín, fue Rivadavia quien lo obligo a exiliarse en Francia en Boulogne Sur Mer y allí murió.
Un militar jura lealtad y, si fuera necesario, morir por la Patria.
Patria y pueblo son sinónimos.
Hoy me pregunto: ¿Cuál será la actitud de las nuevas fuerzas armadas? ¿Participaría en la represión contra pueblo y patria?
En la Argentina, las fuerzas armadas fueron el brazo ejecutor de las oligarquías del país.
¿Por qué sepultaron la obra de los generales Mosconi, Baldrich, Savio?
Traigo a colación un ingrato episodio sucedido en la Primera Guerra Mundial.
Se acusó a un oficial francés (Dreyfus), de haber suministrado información al enemigo. Se procedió a quitarle las charreteras, en presencia de las tropas se lo condenó a perpetua, se lo envió a una cárcel (del diablo), en una colonia francesa en Latinoamérica.
A los 4 años se descubrió que todo fue una mentira urdida por los altos mandos, se lo llevó de regreso a Francia. Se le restituyó el grado de oficial que tenía.
Las dictaduras militares en América fueron promovidas por los gobiernos de Estados Unidos de Norteamérica, no volvamos a caer en eso.
La reunión de la CGT, el documento que sacaron, la reunión postergada para una semana después, para efectuar un análisis de la situación, cuando ya tenemos tantos despedidos y fábricas cerradas… me parece una burla.
El 25 de mayo de 1810 el pueblo se concentró frente al Cabildo. ¿Por qué temer concentrarse un millón de personas en Plaza de Mayo y en todas las provincias del país?
La condena contra el pueblo y la Patria ya la dictaron, falta ahora que el Pueblo y la Patria dicten la suya.

Autor: Por Aron Berstein