Estudiar Educación

Fecha: Lunes, 19 Mayo, 2014 - 08:03

¿Más maña que inteligencia?

Este mes es determinante para las y los estudiantes, llueven las evaluaciones, la entrega de materiales y las exigencias en la escuela. Muchas o pocas horas de lectura, los buenos hábitos y la organización personal pueden ser la ventaja a la hora del rendimiento académico.
Los más pequeños suelen contar con el apoyo de los padres, los jóvenes dependen de su propia autonomía y de las aptitudes ya desarrolladas. Para ellas y ellos, el éxito académico no depende tanto de la inteligencia o grandes capacidades, sino más bien de los hábitos que haya desarrollado en el transcurso de sus estudios. El desarrollo de hábitos implicará una buena organización del tiempo y una adecuada sistematización en cuanto al ritmo que desea mantener.

Orientaciones básicas

Todos los estudiantes son distintos: en las carreras que eligen, en la forma de pensar, en muchos aspectos. Aún así, todos tienen algunos hábitos de estudio que se
repiten una y otra vez. Recomendamos repasar los mejores hábitos de estudio:
- Andá a clases y tomá notas es uno de los hábitos de estudio más seguido por los estudiantes que tienen buenos resultados, fuera de los materiales entregados por el equipo docente, es muy eficaz la apropiación del saber, las puntualizaciones y el sentido propio.
- Elegí un buen l
ugar y suficiente tiempo. El espacio físico contribuye a la concentración y el control de dicho espacio es una de las precauciones que debe tomar. Mejor si es cómodo,ordenado, bien aireado y con buena iluminación, un área donde se pueda estudiar tranquilo, sin distracciones y con todo el material necesario. Lo ideal es estudiar en silencio, pero sabemos que a veces puede ser aburrido. Entonces, lo mejor es tener un equilibrio. Aquellos temas más fáciles podemos estudiarlos con música de fondo y los más difíciles en silencio para poder concentrarnos mejor. Con respecto al tiempo me refiero a guardar un espacio en tu horario diario para estudiar. No es simplemente decir “estudio tres horas al día”, sino decir “estudio todos los días de 6 a 10”. De esta forma, la mente ya sabe que determinados días a determinada hora es tiempo de estudio. El tiempo elegido rinde mejor si es un momento del día en que te sientís alerta, no cuando sea probable que tu cerebro esté cansado y confuso.
- Agendar las fechas de las evaluaciones o exámenes, anotarlas permite preveer tiempos de estudio y analizar dificultades con la materia para abordar con anticipación.

- Atendé tus prioridades. Decir "no" a otras actividades se vuelve inevitable, no debes confiarte ni autoengañarte con los tiempos dedicados al estudio. Sí es recomendable un breve recreo entre actividades intelectuales.
- Estudiá con otros, compañeros que le dediquen el mismo esfuerzo y ganas al estudio, que sean un grupo de apoyo para vos y vos para ellos.
- Si te organizás, hay más energías. Es mejor seguir el material día a día, no es una buena idea tratar de estudiar todo a último momento.

La mejor opción

Los mejores resultados pueden tener que ver con notas de aprobación, aunque no hay que olvidar que el aprendizaje es contínuo, incluso sigue en el momento de rendir la evaluación o el oral. Ciertamente es mejor llegar con los temas comprendidos, las dudas despejadas con los profesores, compañeros o materiales de consulta. Además, es favorable asistir a las clases con la carpeta o los apuntes repasados, interiorizar los contenidos con el correr de los días, no esperar que suceda después de la explicación de los docentes, sino que esta sea una nueva fuente de información y retroalimentación de lo leído y estudiado hasta el momento.
En la secundaria y los niveles superiores la mejor herramienta es saber usar los métodos de estudio, como la lectura exploratoria y la lectura comprensiva, notas con palabras clave en los márgenes, subrayado de ideas principales, lograr un esquema de ideas o contenidos y optimizar la memoria como un recurso más, para lo cual hay que descubrir si es mejor reescribir o repetir en voz alta.

La salud es parte
Los tiempos de estudio no están relacionados con el cansancio sino todo lo contrario, el sueño profundo ayuda a la asimilación de lo estudiado. Hay que agregarle pequeños momentos de descanso, entre 5 a 10 minutos. La capacidad de concentración se acrecienta si le dedicamos 45 minutos a la lectura y a la memorización y luego, nos dedicamos el resto de la hora a la relajación. También, se aprueba con una buena alimentación, desayunar con tiempo, ya confiados en que se preveyó con organización y entusiasmo. La instancia de la evaluación es una más del aprendizaje, requiere el mejor de tus esfuerzos, más allá de ser aprobado, lo ideal, sino fuese, es una oportunidad para revisar las limitaciones y seguir explorando tus aptitudes.

Para esta nota recibimos el asesoramiento de Leticia Francano, Licenciada en Psicopedagogía (MP 593).

Autor: Redacción EcoDias