La chacra asfaltada Locales

Fecha: Domingo, 18 Septiembre, 2011 - 10:38

¿La venganza de los autos?

Dicen que refiriéndose a Bahía Blanca el término “Chacra asfaltada” apareció en la década del 70 en una revista capitalina de tirada tan grande como mediocre era su contenido.
Desconozco cuál fue la característica que motivó esa calificación, aunque debido a la fuente debiera haberse tomado más como elogio que como insulto. No obstante, parece ser que ofendió considerablemente a los habitantes de la ciudad de esa época.
Volviendo a la actualidad, y viendo el comportamiento de algunos bahienses y de sus instituciones me pregunto si la calificación no es atinada. 
Tomemos como ejemplo un domingo en el Parque de Mayo. Es difícil generalizar, pero podríamos imaginar que quien concurre a un parque lo hace buscando disfrutar de un poco de naturaleza, de verde, con aire más limpio que el que habitualmente respira, quizá también alejarse un poco del bullicio de los autos y encontrar un poco de espacio para practicar alguna actividad física o jugar. Me pregunto si algo de todo eso se puede lograr en un lugar como el que muestra la imagen.
La foto no fue tomada en ningún espacio destinado a estacionamiento. Es el predio que está frente a la antigua pista de atletismo. En ese lugar hasta no hace mucho tiempo reinaba el pasto en el cual era muy placentero reposar. Ahora lo más despejado y amplio que se puede encontrar para sentarse a disfrutar de unos mates es la caja de una cuatro por cuatro.
Por todo el parque el panorama es similar. La escasez de lluvia no ayuda mucho a que la naturaleza regale un poco de verde, pero si quedaba alguna esperanza se ve diluida bajo el destrozo de los rodados. Puede que los automovilistas no imaginen cuáles son los lugares adecuados para estacionar o simplemente siguen la huella o pasan porque la tranquera está abierta. Siguiendo con esta lógica pronto van a estacionar arriba de la calesita.
Pero lo que realmente me sorprendió y me remitió al término “Chacra Asfaltada” fue la siguiente imagen. Los autos reposando sobre donde debiera haber pasto y la gente transitando por el asfalto.
Cierto es que, como en este caso, muchas personas usan el asfalto para patinar o andar en bici y en buena hora que así sea, pero la imagen de los autos ocupando el espacio verde y mirando la calle impresiona. 
No hace demasiado tiempo el municipio había optado por cortar el tránsito de los vehículos por el parque durante algunas horas. Era una buena idea, muy simple y muy efectiva. No sólo despejaba y cuidaba el verde que todos disfrutábamos sino que también dejaba las asfaltadas calles internas del parque libres para muchos más patinadores y ciclistas. Pero la cosa no duró. Desconozco la razón. La inauguración de la medida fue anunciada con toda la pompa, foto del intendente junto a su bici incluida, pero de su cancelación no se dijo nada.
 Lo cierto es que ahora los automovilistas parecen haber tomado venganza por esos meses de prohibición y han decidido coparlo todo. Y por supuesto que tratar de cruzar caminando una de las arterias internas del parque puede ser una tarea muy estresante, que requiere mucho arrojo y más concentración que si transitáramos por pleno centro.
No es esta una ciudad donde los espacios verdes abunden. Lamentablemente ni los ciudadanos ni las instituciones responsables parecen advertir lo importante que es cuidar los pocos que existen y que pueden ayudar a una mejor calidad de vida.
Seguramente no queremos que el parque se llene de baldosas, de planchones de cemento, ni se convierta en un gran estacionamiento. Tampoco que Bahía se parezca a Puerto Madero. Sería bueno que Bahía se asuma Bahía y celebre sus pedacitos de verde donde poder ir a respirar un poco.

Autor: Por Gustavo Van Waarde