Opinión

Fecha: Martes, 15 Mayo, 2018 - 00:00

¿Cómo habrá sido el 1° de mayo en cada país?

Los obreros descienden de los esclavos.
Desde lo acontecido en Chicago, la muerte de los obreros -mártires de Chicago-, el linchamiento de Sacco y Vanzetti, han transcurrido unos 100 años o más en los que los obreros se agruparon formando la “Clase obrera”.
No constituyó la libertad, independencia, soberanía política dentro de las clases sociales.
Marx le otorgó a la clase obrera un papel esencial en su marxismo, como lo hicieron Lenin y Mao. Pero en la mayoría de los casos (como en Estados Unidos) los líderes o dirigentes de sus gremios terminaron subordinándose a los intereses de la burguesía.
Incluso Lenin los acusó en plena revolución rusa (1917).
Las dramáticas luchas por las 8 horas de trabajo y otras conquistas costaron lágrimas y sangre a los obreros.
Sólo en muy pocos países el 1° de mayo es la columna vertebral de un sistema obrero y socialista.
Con la caída de la URSS, se desmoronaron los partidos comunistas y se diluyó la izquierda. Eran otros tiempos, yo que nací y viví dentro de esos 100 años últimos, te lo puedo asegurar.
¿Existe clase obrera organizada? Siendo el motor principal en cada fábrica o industria, ¿qué papel juega?
El capitalismo burgués convertido en imperialismo militarizado y fascista ha colocado a todos sus pueblos en una crisis económica, ha creado un ejército de desocupados para enfrentarlos con los que trabajan.
Hay excesiva pobreza y hambre, nunca imaginé que volvería a ver niños comiendo en las escuelas, y escuelas que se cierran.
Eso es la derecha, el dominio del capitalismo y la destrucción de la independencia y soberanía de los países.
Pero esa derecha no nos puede enterrar a todos, somos los pueblos muchos más que ellos.
Y a pesar de que nos lavaron el cerebro y no tenemos conciencia política, no hay pueblo que no se rebele o que su vida esclavizada no lo empuje a la lucha.
Todavía inorgánica, desunida, vamos hacia un nuevo mundo, el capitalismo llegará a su fin, lo indican los guarismos económicos y la presencia de China como país más poblado del mundo con 1.400 millones de habitantes y dirigido por el Partido Comunista chino.
La rebelión de las masas o de los pueblos son indicadores de un mundo que se viene abajo y otro que está surgiendo.
La burguesía capitalista liderada por Estados Unidos y ésta a su vez dependiente de las grandes corporaciones mundiales, tratan por todos los medios de impedir el cambio histórico, previsto por Marx como por el mismo Keynes ideólogo del capitalismo.
Marchamos hacia un mundo nuevo.
Hoy estamos frente a un nuevo mundo, tengo la impresión de que no podemos confiar en nada de las viejas estructuras capitalistas, son los pueblos los que decidirán su futuro y de ahí surgirán los nuevos dirigentes con una mentalidad distinta pero con mayor conciencia y madurez política. Y mucho más social y humana.
Sé que en los próximos años muchos países irán a elecciones con plena participación de los pueblos, obreros y campesinos pobres. Aparece como única alternativa la de “gobiernos populares”.
Solamente espero que los pueblos que son la mayoría vayan tomando conciencia y tengamos nuevos gobiernos y una nueva generación que esté a la altura de los cambios que se van a operar en el mundo. “Gobiernos populares”, más ciencia y tecnología, serán sus fundamentos.
Solamente la unión de los pueblos decidirá en qué país y en qué mundo queremos vivir.

Autor: Por Aron Berstein