Opinión

Fecha: Miércoles, 23 Mayo, 2018 - 00:00

¿A quién le echamos la culpa?

Científicos del Conicet han comprobado que en los fondos del Río Paraná la concentración de biofosfato es tan grande que superaría en mucho a los valores permitidos y tolerados para la vida en el mar.
En la ría de Ingeniero White, había hace años lugares donde todos los años venían a desovar langostinos y camarones. La contaminación del Polo Petroquímico y el transporte marítimo acabó con eso.
Los barcos pesqueros de altura que utilizan redes de arrastre, son depredadores.
Tengo ante mis ojos que ya no ven una reproducción ampliada del caladero que tenemos al sur del país, foto tomada desde el barco Urquil (Pesquera del Atlántico) ,barco en el que trabajó como médico el doctor -frustrado intendente- Rodolfo Lópes. La zona malvinense es uno de los pocos caladeros que quedan en el mundo.
Inglaterra que se consideró la reina de los mares, conquistaba e invadía islas y pequeños territorios (caso Gibraltar) para dominar el transporte marítimo mundial, dentro de ese contexto están las Islas Malvinas, hoy convertida en una base militar.
Y de ser cierto lo que circula en los medios de comunicación de que Argentina entrego tres bases militares a Estados Unidos, hemos vuelto a ser colonia y la lucha por la nacionalización de empresas extranjeras que son vitales para la existencia de nuestro país y forman parte de lo que estamos perdiendo, independencia, soberanía y Patria.
Antes se calculaba que vivian unos 1.700 a 1.800 kelpers (ciudadanos ingleses de segunda o tercera categoría), hoy se habla de 3.000 efectivos militares.
En Mayo de 1810, no habiendo rey quisimos tener soberanía e independencia.
Hoy el presidente Macri y su séquito reciben y homenajean al Rey de España.
Somos nosotros mismos los portadores del mal.
A nivel mundial existe una empresa que primero deformó genéticamente el alimento principal de América, el maíz; después fabricó todos los agroquímicos que nos los hacen usar, una vez que aceptamos los productos de Monsanto.
Toda la Pampa húmeda, incluso semiárida argentina, era triguera. La fusión de Bayer con Monsanto y una posible alteración genética y de agroquímicos coloca a la humanidad al borde de un suicidio colectivo.
Son tan altos los intereses en juego que ni la ciencia se atreve a declarar si lo que produce Monsanto es nocivo para la vida humana.
Estados Unidos se está convirtiendo en un país totalmente militarizado, envían tropas a la frontera con México para impedir que entren ciudadanos mexicanos y de otros países.
Pero a Estados Unidos entra la mayor cantidad de droga que se produce en el mundo. Afganistán y Colombia viven de la siembra de estupefacientes.
El plástico sustituyó al vidrio, en miles de ciudades es tanta la cantidad de residuos que se tiran en bolsas de plástico que sus desagües y salida al mar están todos contaminados.
Es evidente que este mundo tienda a desaparecer, si no lo cambiamos, eso ocurrirá, más temprano que tarde.

Autor: Por Aron Berstein