Contaminación Ecología

Fecha: Sábado, 18 Noviembre, 2006 - 00:00

“La clave es la separación en origen”

En el último mes de octubre, la Secretaría de Política Ambiental (SPA) de la provincia de Buenos Aires participó en la Feria Internacional de Medio Ambiente (PROMA) y del Xº Congreso de Ingeniería Ambiental en España.
Silvia Suárez Arocena, titular de esta Secretaría, brinda a continuación un panorama del encuentro internacional y de las políticas implementadas en torno a la conservación del medio ambiente en ciudades españolas como Victoria (capital del país vasco), Zaragoza o Bilbao.

“Desde el punto de vista jurídico, trajimos información documental que tiene que ver con las últimas normas de medio ambiente de la Comunidad Económica Europea (CEE) y las últimas novedades acerca de estudios de riesgo y de diversos temas que tienen que ver con efluentes sólidos, líquidos y gaseosos y con el control de la contaminación”, comenzó explicando.
La titular de la SPA tomó contacto con funcionarios del IHOBE, instituto público-privado que realiza la certificación y el control ambiental: “Se trata de un sistema distinto, tienen una Consejería, que es el equivalente a un Ministerio de Argentina. En este caso, el gobierno vasco dicta las normas y hace el control general y quien ejecuta las acciones es el IHOBE, que vela por el cumplimiento de los programas de producción limpia y lleva a las industrias a sumarse al control y las exigencias de las normas ambientales de la CEE”.
“Ellos tienen una concepción diferente. Nosotros tenemos que correr detrás de la industria para obligarla a cumplir con la Ley y con su responsabilidad social empresaria. Allá la industria se instala y sabe que tiene que funcionar cumpliendo con su responsabilidad social”, y mencionó que “el IHOBE tiene una vía de comunicación telefónica parecida a un 0-800; el industrial llama y dice ‘estoy volcando mal, creo que estoy fuera de parámetros, vengan a ayudarme’. Entonces paga una tarifa, se le destina un consultor, especialista en ese tipo de industria, que la ayuda a adecuarse y luego el ente la fiscaliza”.
“En Argentina, por la reducción a la mínima expresión que sufrió el Estado en la etapa neoliberal, los organismos de control han sufrido degradación y perdieron credibilidad. Generalmente, los han tildado de connivencias con empresas y ahora se hace difícil recuperar la legitimidad social. Es por esto que muchos vecinos quieren que la industria sea clausurada y no adecuada, sin pensar que un país sin industria no tiene trabajo y las personas tienen que vivir de planes sociales.”
“En nuestro país, es necesario poder dar vuelta esa mentalidad de la trapisonda que tiene el empresario y de connivencia que ha tenido el Estado, y demostrar que, con organismos público-privados, con absoluta transparencia podemos lograr la adecuación de las industrias que un medioambiente sano necesita”.

Plantas de separación y reciclado
Silvia Suárez Arocena recorrió los rellenos sanitarios del Victoria, Zaragoza y Bilbao y detalló: “Ninguno recibe más de mil toneladas de basura por día. En Argentina a las empresas no les rinde una ecuación económica de menos de mil toneladas y allá lo consideran una cantidad de difícil manejo”.
“La clave es la separación en origen. La población dispone en origen, no saca bolsitas a la calle. Tiene en cada esquina containers para el vidrio, el papel o el metal y un método muy efectivo pero sofisticado y de difícil alcance para nosotros, que es la recogida neumática (por tubos) de la basura húmeda. Separan lo orgánico en dos fracciones: el orgánico mezclado, sucio, que lleva pañales, por ejemplo, y el orgánico puro, como vegetales”.

Conciencia ambiental ciudadana
“Las ciudades están absolutamente limpias, la gente tiene una concepción de que nada se tira al suelo, de que lo público es de todos, por lo tanto todos deben cuidarlo, algo que nosotros no tenemos; nosotros somos limpios de la puerta de nuestras casas para dentro y terriblemente sucios de nuestras casas para afuera porque lo público es de nadie, lo público es del Estado, como si el Estado fuera una entelequia de la cual no formamos parte. Y nosotros sabemos que el Estado somos todos y lo pagamos entre todos y todo lo que el Estado designe y pague de más, en salud de la población, por no tener un ambiente sano y en servicios a la población porque la población no colabora (como insiste el subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya), es dinero de más que después sale de nuestros propios bolsillos”.

Autor: Redacción EcoDias